Invitación a la unión

"¡Atrévete, oh ser humano, a despertar!
Armoniza tu canto; intensifica tu entrega.
Consulta a tu corazón y sólo a tu corazón.
Expónte a ti mismo a amar;
busca la protección del Amor.
Para llegar al Ser verdadero,
descorre la cortina que ondula frente a la Luz Divina,
que es tu propia luz."

SHEIJ NUR AL-YERRÁJI,
Átomo del sol del Conocimiento

Bismiláh ir-Rajmán ir-Rajím
(En el Nombre de Al-láh, el tiernamente Compasivo,
el infinitamente Misericordioso).

A través de los 18 mil universos resuena Bismiláh ir-Rajmán ir-Rajím, llenando cada poro de la creación, incitando a todos los seres a temblar y vibrar con amor. Todo en la creación proclama el amor infinito y la compasión de Al-láh. Todo lo que viene a la existencia a través del amor de Al-láh, está sostenido por este amor y es guiado a niveles más y más altos del Ser a través del amor. Nunca debemos permitir que concepciones limitadas erosionen nuestra certeza en el ilimitado amor y misericordia de Al-láh para cada ser humano.

Ambos nombres Rajmán y Rajím se derivan de la misma palabra raíz que significa "matriz". El poder del amor contenido en Rajmán se asemeja al ilimitado amor de una madre por sus hijos. Aquí tenemos la divina apertura femenina dentro del corazón del Islam. En el espejo de la creación, Al-láh ha designado a la madre para probarnos la naturaleza del amor divino —"El paraíso está a los pies de la madre’. Por lo tanto, Al-láh nos dice que Rajím es noventa y nueve veces más poderoso que Rajmán.

Iá Rajím
Oh, amor de Al-láh por Al-láh
Oh, secreto de Al-láh compartido con los amantes íntimos
Oh, rayo de luz que rompre todos los espejos
Oh, anhelo del corazón del derviche que nunca se extingue
Oh, poder que nos impulsa a regresar sin dudar
Oh, amor que descorre la cortina en uno mismo y nos muestra nuestro propio rostro
Oh, amor que no deja otra huella que su mismo ser.

El camino del amor

Sheij al-Ákbar Mujaieddín Ibn al'Arabi,
—que su secreto sea santificado—

"Mi corazón es capaz de volverse toda forma:
para las gacelas es una pradera;
para los monjes un monasterio;
es un templo para los ídolos, la Kaaba del peregrino,
las tablas de la Toráh, el libro del Corán.
Profeso la religión del Amor, y sigo cualquier rumbo que tome.
El amor es mi religión y mi fe."

 

 
  Sheij Muzaffer Ozak Ashki al-Yerráji,
que su secreto sea santificado—

El Amado verdadero es el sentido del amor y del amante. No hay nada antes del amor. El amor es lo primero de lo primero. El amor es lo último de lo último... Después de que todo se convierte en nada y perece, el amor aún perdura y perdurará para siempre. Es eterno y será así por toda la eternidad. El amor no tiene fin.
El amor es un océano, un océano tal, que no tiene fondo, ni orilla, ni principio, ni fin, ni límites...
¡Oh, Señor! Deja que tu guía nos proteja, ofrécenos con tu poderosa mano el vaso del Amor, para que nuestros corazones, jamás, en ningún momento, se aparten de tu Amor.
A través del amor divino el Infierno se convierte en Paraíso para el amante. El amor transforma el fuego en luz. Cuando el amante entra al Paraíso, arde con tu amor hasta que el Paraíso es como el infierno para él.

¡Oh derviche que te dices amante!
¿Acaso no giras con Su amor? ¿Acaso con Su amor, no recorres los 18 mil mundos? Entonces ¡toma la palabra y gira con Su amor, dirígete a Él con amor, llámalo con amor!
Los ojos del derviche que es un amante verdadero no ven nada sino a Dios; su corazón no conoce nada que no sea Dios. Dios es el ojo con el que ve, la mano con la que sostiene, y la lengua con que habla.
El derviche no se detiene en los nombres, descubre al Nombrado y se somete a su Amado. Su único interés es Dios, su pena es Dios, su remedio es Dios, su cura es Dios, su causa es Dios. Si no estuviera enamorado, moriría. Si su corazón estuviera vacío de amor tan solo por un momento, el derviche no podría sobrevivir. El amor es la vida del derviche, su salud, su bienestar.


  Mevlana Rumi
—que su secreto sea santificado—

No importa lo que diga para explicar o describir el amor,
cuando llego al amor mismo, me avergüenzo de mis palabras...
Sólo el amor mismo puede explicar al amor,
Sólo el amor puede explicar el destino de los amantes.
La prueba del sol es el sol mismo:
si quieres una prueba, no vuelvas la cara

Linaje

Muzaffer Ozak

Sefer Dal Efendi vigésimo Gran Sheij de la Orden
Sheij Nur al-Yerráji, fundador de la Orden en México
Sheija Fárija
Sheija Amina Teslima
Muzaffer Ozak
al-Yerráji, décimo noveno Gran Sheij de la Orden
Sefer Dal Efendi vigésimo Gran Sheij de la Orden
Sheij Nur al-Yerráji, fundador de la Orden en México
Sheija Fárija
al-Yerráji
Sheija Amina Teslima
al-Yerráji

El poder iniciático recibido como unicidad en la Orden Yerráji se esparce desde el Corazón Divino y desde el corazón del Amado Profeta Mujámmad, que Al-láh lo abrace en la paz de Su unión perfecta. Esta luz de transmisión fluye a través de la incomparable Jadrat-i Fátima y Jadrat-i Alí, hija y yerno del profeta, y de corazón a corazón a través de once siglos de sheijs místicos al Pir fundador de nuestra orden, Jadrat-i Pir Mujámmad Nureddín Yerráji, nacido en Estambul en 1678. La cadena ininterrumpida de la transmisión espiritual alcanza estas costas con el décimo noveno sucesor, Sheij Muzaffer Ozak al-Yerráji. Desde 1980, en la Mezquita al-Farájh de Nueva York, luego de que el Sheij Muzaffer colocó la corona de la orden, el taj, en la cabeza de Lex Hixon, Nur al-Anwar al-Yerráji, y después en la cabeza de Fárija al-Yerráji, ambos inclinados ante el gran sheij. Actualmente la Sheija Fárija, con Sheija Amina, y los demás jalifas y líderes de los círculos de la Orden, están conduciendo este linaje en las Américas.
En 1987 el Sheij Nur al Yerráji viajó a México y así quedó fundada la rama de la Orden Sufi Jalveti Yerráji de México.

Cuando el derviche se une personalmente a la mano del Sheij, se convierte en un recipiente iluminado por la luz del linaje, y en un derramamiento del Corazón Divino.

El Islam es como agua clara derramada en distintos recipientes.
Toma el color y la forma de cada recipiente.

(SHEIJ MUZAFFER AL-YERRÁJI)

Sheij Muzaffer se refería tanto a los recipientes personales como a los culturales.

El sitial del sheij Muzaffer en la tradición sufi islámica, revelado en sus nombres y títulos:

Sheij al Hajj Muzaffer Ozak Ashkiiul-Yerrajiiul-Jalveti: Esta pronunciación españolizada no es una transliteración académica; refleja apropiadamente la pronunciación turca (y en cierto grado la pronunciación turca moderna), más que el origen árabe de la mayoría de los elementos del nombre. Estos elementos son brevemente explicados como sigue:

Sheij: Del árabe shaij, que significa anciano, jeque. Más familiar a los occidentales como la designación de un jefe tribal árabe (como los sheijs, o "jeques del petróleo"). A lo largo del mundo islámico, sin embargo, el término también es aplicado a personas respetadas de reconocida superioridad, en aprendizaje, experiencia o sabiduría. Un sheij en este sentido puede disfrutar de la estimación popular sin ocupar alguna posición institucional formal. El título puede pertenecer oficialmente a un decano de un colegio o universidad islámico. Sheij es también el título acostumbrado del cabeza de una orden sufi, o de una rama mayor de esa orden. Muzaffer Efendi, por ejemplo, se convirtió en sheij Muzaffer cuando ocupó el "trono de piel de oveja" como el décimo noveno sheij de la rama Yerraji de la orden Jalveti.

Al Hajj: Del árabe al-jáy, significando uno que ha hecho la Peregrinación a la Meca, uno de los "cinco pilares" del Islam, y un deber religioso que le incumbe a todo musulmán con capacidad física y medios suficientes. El sheij Muzaffer hizo la Peregrinación once veces, aunque es estrictamente obligatorio hacerlo sólo una vez en la vida.

Muzaffer: El nombre personal "dado". Un equivalente islámico de Víctor, ya que en árabe Muzaffer significa: uno que es capaz de tener éxito; victorioso, triunfante.

Ozak: El nombre del clan de los antepasados del sheij Muzaffer por parte de madre. Adoptado como apellido oficial al estilo occidental para cumplir con la ley decretada por Ataturk en 1934, que requiere el uso de tales nombres familiares en la República secular de Turquía. Para propósitos oficiales (por ejemplo, dirección postal), el sheij Muzaffer era simplemente Muzaffer Ozak en su tierra natal.

Ashkiiul-Yerrajiiul-Jalveti: Tres adjetivos relativos ligados como en la construcción árabe original ('ishqiiu'l-yarrájiiu'l-jalwatí). Tomados por separado son:

Ashki: El propio nombre especial derviche del sheij Muzaffer dentro de la orden sufi, caracterizando su énfasis y estilo individuales (su meshreb). La palabra turca ashk viene del árabe ishq, que significa amor (de la clase más intensa y ardiente). Para Ashki, el camino espiritual fue sobretodo el camino del amor. En El jardín de los derviches, el sheij Muzaffer escribe:

"El amor es el nivel más avanzado y elevado del afecto. El afecto humano genuino es el afecto divino: ser un amante de la verdad. El afecto divino es inducido a través del afecto de Dios por Su siervo. Más aún, cuando el Uno Todoglorioso tiene afecto por un siervo Suyo, Él hace que ese siervo sea amado por todos los que lo conocen y aman Su exaltada Esencia. Todas las criaturas aman y obedecen al siervo de Al-láh."

En La develación del amor, leemos:

"Tres letras y cinco puntos son los que hacen que un derviche sea un derviche. En árabe, la palabra amor se escribe con tres letras: 'ayn, shín y qáf'. Hay tres puntos en la letra shín y dos en la letra qáf. Las tres letras y cinco puntos que hacen a un derviche son el poder soberano del amor. El que no tiene amor no es derviche, o al menos no merece el nombre... Aquellos que no beben el vino de ‘Él los ama y ellos lo aman’ (Corán 5:54), que no se abandonan en cuerpo y alma, que no andan el camino del amor descubiertos y descalzos, no pueden ser derviches..."

Yerraji: Perteneciente a la rama Yerraji de la orden Jalveti. La yerrajíia fue fundada por un santo conocido como el venerable Pir Sultán Seiid Mujámmad Nureddin al-Yerraji, quien nació en Estambul en el año 1089 de la era islámica (1678).


El Pir

La Orden Yerráji se originó con una personificación del Amor Divino, Pir Nureddín al-Yerráji. Cuando el Sheij Nur preguntó al Sheij Muzaffer por qué Pir Nureddín había venido al mundo, respondió, "¡Por amor, por amor, por amor!" La llegada de un qutub —un ser humano verdadero cuyo amor sostiene espiritualmente al mundo entero— cuyo nombre sería Mujámmad Nureddín al-Yerráji— fue predicho con precisión a través de la inspiración de un gran Sheij unos 300 años antes de su nacimiento. Nureddín significa la Luz del camino de la verdad. Al-Yerráji significa el Cirujano, el sanador de Corazones. Este breve relato de su vida les fue contado a indagadores serios a principios de los años veinte:

La próspera morada en que nació... aún permanece, frente a la puerta principal de la noble mezquita Congregacional de Yerraj Pasha, en el barrio de Yerraj Pasha, cerca de Aksaray, en Estambul. Provino de la ijada pura de su benemérito padre, el venerable Seiid Abduláh Agha, que fue Segundo Señor de Caballería para el Sultán Ajhmed III; y vino al mundo del casto vientre de su madre la venerable sherife Amina Teslima, la misericordia de Al-láh esté sobre ella.

A los diecinueve años de edad, había sido designado para el cargo de Kadi en el Cairo, Egipto. Antes de tomar formalmente el nombramiento, el venerable Pir fue instado por su tío materno, Hayyi Menla Efendi, que era un primer ministro, para que le hiciera una visita al Santo del Círculo de Sabiduría, el sheij Alí el-Jalveti, mejor conocido como Kostendili, quien ocupaba el trono de piel de cordero en la noble logia del venerable Selámí Efendi en Scutari. Tan pronto como esta santa persona posó su mirada en el venerable Pir, se dignó a expresar, con profunda fuerza espiritual, las palabras: "¡Bienvenido, Nureddin, hijo mío!"

Habiendo experimentado los estados manifestados a su esencia de exaltados atributos en el noble círculo de remembranza del santo, el venerable Pir llevó a cabo la toma de mano del arrepentimiento. En ese momento se le concedió acceso al misterio de "Muere antes de morir", que incluía su renuncia a la magistratura mencionada. Viéndose a sí mismo como si estuviera muerto, le confió a Hayyi Menla Efendi la distribución de sus propiedades entre sus herederos, de acuerdo con las reglas divinamente ordenadas de la ley islámica; le entregó las ropas que traía puestas, para ser devueltas junto con el espléndido pergamino y la insignia que lo investían con el cargo de Kadi. Envolviéndose en el manto de lana burda conferido por el Sheij, permaneció en servicio en la tekke.

Al asumir el papel de delegado, a la edad de veintiséis años, llevó a cabo un retiro de cuarenta días en el noble lugar de reclusión dentro de la mezquita congregacional de Yanfeda, la cual tenía vínculos con el afortunado círculo de la jánaqáh.3 Después, su propia noble jánaqáh, fue comprada para él por el Soberano de la Era, sultán Ajmed II, a quien el más noble Mensajero, que Al-láh lo bendiga y le de paz, le había revelado en sueños. Fue inaugurada en el año 1115 después de la Héjira (1703-1704), y asumió el cargo de sheij en el año 1118, el valor numérico de las letras árabes que componen el nombre divino Jaii (El Siempre Viviente).

Un lunes que coincidió con la víspera de la Fiesta del Sacrificio en el año 1133 (1721), él hizo la transición de este dominio impermanente hacia el Reino de la Belleza, y se le colocó en descanso en el bendito lugar que había sido su cuarto de retiro en su noble orden...

Cuando su venerable madre emigró a la Morada del Paraíso en el año 1115 de la Héjira, fue enterrada frente a su bendito cuarto de retiro. Así, cuando el mismo venerable Pir pasó a mejor vida, su sepultura dirigida hacia los nobles pies de la madre reveló, el misterio del dicho profético: "El Paraíso está situado bajo los pies de la madre".

Los sheijs Yerraji remontan su linaje espiritual hasta el Príncipe de los Hombres, Imám Alí, el Elegido, por la cadena siguiente:

Nuestro maestro, el noble Mensajero de Al-láh ,
el venerable Imám Alí,
el venerable Yunaid al-Bagdádi,
el venerable Pir Ibrajhím Zajid Gueiláni,
el venerable Pir Saiid Iajiá Shirwání,
el venerable Pir Mejmed Erzinyání,
el venerable Pir Ajmed Shemsuddin, mejor conocido como Yighit Pasha,
el venerable Pir Kara Jisarí Ramazanuddin,
Seiíd sheij Alá'eddin Kostendilí, el maestro conciente de nuestro Pir,
el venerable Pir de nuestra orden, Seiíd Sultán Mujámmad Nureddin al-Yerraji...

La voz del Pir Nureddin resuena hasta hoy, cuando los derviches Yerraji cantan el gran ilájhi que él les heredó:

La casa del corazón se purifica,
el derviche en fénix se transforma,
al reino de lo divino conduce,
es la Remembranza del Señor, Remembranza de la Verdad.

Jalveti: De la orden Jalveti (Jalwatíia). El santo considerado generalmente como el fundador de esta orden es el venerable Pir Umar al-Jalwatí, quien murió en Siria alrededor del año 800 (1397). Su nombre aparece en la sílsila Yerraji mencionada anteriormente. La Orden atrajo un séquito popular en muchas regiones del mundo islámico, y se ramificó en muchos retoños y ramas a lo largo de los siglos. De un primer centro en Azerbaiyán, los sheijs Jalveti emigraron a varias ciudades en Anatolia durante el periodo que siguió al dominio mongol en esa área. Se estableció una tekke Jalveti principal en Estambul después de la conquista otomana de esa ciudad (antes Constantinopla) en 1453. Luego la Orden se esparció por todos los lejanos dominios del Imperio Otomano en expansión, en las tierras Balcánicas, y más tarde en Egipto.

En su interesante artículo "Jalwatíia" (Khalwatiyya) de la Enciclopedia del Islam 6,F. de Jong describe la propagación de la orden en Egipto en los siglos XIX y XX como "espectacular". Cita evidencia de actividad Jalwati en la Albania comunista anterior a la Revolución Cultural albanesa de 1967, y en partes de Yugoslavia tan recientemente como 1971.

Las órdenes sufi fueron oficialmente abolidas y prohibidas en la Turquía Republicana (desde 1925). Sólo unos pocos años antes, numerosas tekkes de varias ramas Jalveti estaban activas en Estambul, incluyendo no menos de diez por los Yerrajis. Por varias décadas, las tradiciones sufi fueron mantenidas en uno u otro lado en Turquía como una actividad silenciosa, "subterránea". Los Yerrajis tuvieron éxito en preservar su centro principal, la tumba de Pir Nureddin y los terrenos adjuntos de la mezquita-tekke en el barrio de Karagumruk de Estambul, reuniéndose discretamente a puertas cerradas y evitando cualquier implicación política. Aún en el clima más relajado de la mitad de los años sesenta, fue un acto muy osado por parte del sheij Muzaffer cuando, inmediatamente después de las oraciones funerarias de su predecesor, aceptó la guía recibida en un sueño, "y aunque las actividades de los sufies estaban aún prohibidas y las tekkes cerradas por ley... yo abrí al público las puertas de nuestra tekke, a amigos y enemigos por igual."

"Jalveti" se deriva de la palabra árabe jalwa, que significa retiro, soledad. La orden adquirió este nombre de la práctica de retiro para ejercicio espiritual y contemplación, una forma particular de jalwa o jalvet, que puede durar de tres a cuarenta días.

Se puede ver al sheij Muzaffer como sacando a su orden, y especialmente a la rama Yerraji, de un retiro excepcionalmente largo: uno de cuarenta años en lugar de cuarenta días.

Nada podemos lograr sin la ayuda y guía de Al-láh, glorioso y exaltado Sea.
Que siempre disfrutemos de Su bendición y protección. Amén.

(MUHTAR HOLLAND, AL-HAJJ)

El Sheij, Murshid

"El Sheij original del Islam es, por supuesto, el noble Profeta Mujámmad, que la paz esté con él. Las comunidades de verdaderos amantes han estado siempre reunidas alrededor de los sheijs, o de los guías místicos experimentados, quienes son llamados, acertadamente, herederos de la riqueza del Profeta. El sheij no es una personalidad sino un principio espiritual, uno en esencia, deslumbrantemente diverso en su manifestación."

(NUR AL-YERRÁJI, : " Átomo del sol del Conocimiento",
de la Intruducción:"Semblante y corazón del Sheij")

En México la sheija Amina Teslima al Yerráji ocupa la estación de la Piel Azul, la cual es el trono sacramental de nuestro santo fundador Pir Nureddín Yerráji. El Sheij, representando a todos sus antecesores, con frecuencia guía sutilmente y a través de sueños, sin usar necesariamente un lenguaje común o el contacto social. El Sheij guía al derviche hacia dentro del corazón iluminado. La relación del Sheij y el derviche es solamente espiritual. Es una relación sagrada que guía al derviche para avanzar a través de los siete niveles del camino místico. No es una relación personal en el sentido ordinario. El Sheij tampoco controla la psique o la vida personal del derviche o viceversa. El derviche desarrolla una profunda confianza espiritual hacia el Sheij, y el Sheij desea que el derviche sea un ser humano maduro y responsable.

El derviche avanza en el camino espiritual a través del servicio al Sheij, ya sea un servicio visible o invisible. Aparentemente estamos sirviendo al Sheij, pero interiormente estamos sirviendo a Al-láh, el Más Alto. Amor y respeto por el Sheij, dhikr y oración, son las formas esenciales del servicio. Cada ofrecimiento dedicado a la comunidad derviche es también, servicio al Sheij. Cada acción e intención por amor a la Verdad es servicio.

Tomar la mano: la transmisión de luz divina


Nuestro camino místico comienza con la iniciación de tomar la mano, de unirse al linaje de los santos y recibir una semilla de luz que contiene sutilmente el completo camino espiritual y el más alto nivel de realización. Sheij Nur nos ha transmitido la experiencia de tomar la mano con estas palabras:

 

"A la iniciación se le ha llamado tomar la mano. Repite, sacramentalmente, el suceso histórico en la vida del Profeta en que ciertos compañeros, fieles a la forma sagrada de vida, sostuvieron ceremoniosamente su mano derecha, demostrando la profunda intensidad de su compromiso. Este acto de tomar la mano crea un vínculo único con el amado Mujámmad, que está más allá del respeto y fiel devoción que los musulmanes sienten por su noble Profeta, que la paz esté con él. La mano derecha que es ofrecida y recibida en esta nueva representación, por lo tanto, es esencialmente la mano derecha del Profeta. La mano derecha del Sheij es simplemente un conducto...

"Cuando los amantes del amor unieron el lado de la mano derecha de su ser con el Profeta del Amor —que la paz esté con él—, la mística mano derecha de la Presencia Divina descendió sobre esa unión. De esta manera, Al-láh confirma la promesa original hecha al noble Adán. Esta promesa ha pasado a través de un ininterrumpido torrente de luz por los 124 mil profetas al Amado Mujámmad de Arabia. Y, a partir de él, ha sido transmitida durante 14 siglos de Sheijs místicos. Esta es la promesa de la Unión del espíritu con su Señor en la alcoba nupcial del Amor Divino, la promesa de que los velos entre el corazón y el Señor desaparecerán en la suprema realización de identidad... Ahora, esta promesa divina, válida hasta el fin del tiempo, se verifica de nuevo...

"La ceremonia es una coronación mística en la cual la Corona de Luz, comúnmente entregada al corazón en el Paraíso, es realmente otorgada aquí, en la tierra... Recibiendo esta corona que nos permite experimentar la conciencia del Paraíso —aquí y ahora, durante las oraciones y aún durante los esfuerzos de la vida diaria—, los derviches iniciados pueden transmitir por lo menos una vislumbre del Paraíso a sus amados y colegas, no verbalmente sino en forma directa, elevando así a toda la humanidad. Los derviches no buscan su propio bienestar, están claramente motivados por el anhelo de servir a la humanidad y a su propia sociedad en particular."

(NUR AL-YERRÁJI, Átomo del sol del Conocimiento
(la introducción,ofrece una descripción profunda de la toma de mano)

El derviche que está unido a la familia mística de Hz Pir M. Nureddín Yerráji, que Al-láh santifique su secreto, recibe su continua protección espiritual y es guiado por la luz del profeta de Al-láh, Mujámmad, la raíz de todos los caminos espirituales de retorno, que Al-láh lo bendiga con su sublime paz. El Profeta abrirá el corazón del derviche en la infinita misericordia de Al-láh, ya que Mujámmad es la llave del tesoro del amor infinito. Con el poder infinito del amor expresado en La ilaja ila-láh, Mujámmad ar-Rasulaláh, la ilusión se disipa, despejando toda negatividad y obstáculos en el camino de regreso a la fuente del Amor El corazón del derviche, encendido de amor, se eleva hacia el Corazón Infinito, y es llenado con la paz perfecta de la sumisión. El derviche desaparece en Al-láh y reaparece como los atributos divinos de Al-láh.

Dhikr comunal: remembranza divina

"El Dhikr, o la remembranza de Dios, es el camino más corto hacia la experiencia directa de Dios. Hay que hacerlo con amor para sentir el amor a Dios."

(SHEIJ MUZAFFER OZAK)

El estado de unión absoluta rebasa todo lenguaje humano. Para alcanzar este estado accesible a toda criatura humana, los derviches de la Orden Jalveti Yerraji, fundada en Turquía en el siglo XVI, practican el Dhikr-u-láh, la ceremonia de Remembranza.

El Dhikr de la orden Jalveti Yerrahi integra una serie de señales, movimientos, expresiones, frases y cantos que forman un lenguaje simbólico que ilustra el camino de unión absoluta. La forma y los movimientos del Dhikr están basados en el capítulo 39 del sura Al Zumar del sagrado Corán, verso 75, que dice: "Y viste a los ángeles girando alrededor del Trono del Poder glorificando a Dios con dulzura y amor sin límites".

Sentados en círculo, simbolizando la Unidad, los derviches acompañan a la Sheija en la invocación inicial para refugiarse sin reservas en la compasión divina, orando por la intercesión de los profetas Dios y expresándoles dedicación salutaciones. Tras la señal de la Sheija, todos se sumergen en el tawjid, la afirmación de la Unidad Divina, la ilajha ila-láh: No existe nada aparte de Dios.

Aquí los derviches, interiormente desnudos, se absorben en concentración para enfrentar la realidad vital como un todo uniforme trascendiendo la separación entre los elementos que la componen. Concentrados en el principio de la Unidad, la conciencia individual se rinde ante la conciencia más profunda de que cada uno es el círculo mismo y no uno en el círculo. El círculo es entonces, el punto fuera del tiempo y el espacio, que condensa y concentra el amor a Dios. Luego los derviches se levantan y mano con mano, el círculo comienza, paso a paso, a girar. El círculo se vuelve un solo aliento cuya fuerza se concentra en una sola energía que busca su propia esencia, la unión con ella. Y según gira, como un nudo prensado alrededor de la Sheija, como planetas alrededor del sol, su pulsación se convierte en el aliento universal de la humanidad, respirando como un solo cuerpo, latiendo como un solo corazón que puede contener en sí el amor de Dios.

La Orden Sufi Jalveti Yerráji invita al público en general a
La Ceremonia Sufi de Remembranza
Todos los Jueves a las 20:00 hrs en:
Orden Sufi Jalveti Yerráji de México. Sinaloa 213, Planta Baja, Col. Roma

Salat


"Salat es la ascensión del creyente."
(JADÍZ)
"En el salat encuentro la frescura para mis ojos."
(JADÍZ)

El profeta Mujámmad, que Al-láh lo bendiga con la paz de la unión perfecta, da el nombre de salat al dhikr-u-láh al-Ákbar, la más grande remembranza divina.

En la noche de su ascensión, el Profeta presenció en cada uno de los siete cielos, la perpetua adoración de los ángeles a Al-láh, realizada en formas únicas: de pie, inclinándose, postrándose, arrodillándose, y cantando los nombres sagrados. Todas estas formas sagradas han sido reunidas en una gloriosa forma de oración llamada salat, otorgada a la comunidad del Profeta para ser ofrecida cinco veces al día para el solo placer de Al-láh.

Salat es la corona de la oración, contiene en sí todas las formas de alabanza que fluyen dentro de la creación desde el plano angelical a los seres en todos los planos de existencia. Es la ascensión del creyente, siguiendo la ascensión del Profeta, y el testimonio del Amado. Es una manera sublime de atestiguar, en la cual, la faz del Amado aparece como la luna llena sobre el horizonte. El amante llega a la oración sabiendo que Al-láh añora y espera. También el amante añora encontrarse con el Amado en la alcoba nupcial de unión íntima que es el salat.

Jadrat-i Alí, el yerno del Profeta y Sheij de todas las taríqas, afirmó: "Yo no rezo a un Dios que no puedo ver". El Profeta Mujámmad, que la paz esté con él, nos dice que si no vemos a Al-láh directamente, debemos orar sabiendo que Él nos está viendo. Este es el estado de sinceridad, Ijhlas. La mirada de Al-láh proviene de todas las direcciones abarcándolo todo, abriéndonos a la Presencia Divina. Podemos preservar la conciencia de la mirada fija de Al-láh en nuestro corazón durante nuestro día como una intensa práctica espiritual.

¿Cómo podemos obtener un ropaje de conciencia desinteresada, inmaculada, para realizar el verdadero salat? Sólo Al-láh puede proveer esto, así como provee cada regalo milagroso por el cual existimos y alabamos. La ablución antes de la oración es una regia prenda nupcial con la cual podemos entrar verdaderamente a la Presencia Divina y deleitarnos en la comunión deseada por el Rey Místico.

(NUR AL-YERRÁJI, en Átomo del conocimiento)

Nombres divinos

"El Mensajero de Al-láh, que la paz esté con él, recibió estas divinas palabras directamente de Al-láh: Yo estoy con mis siervos cuando me recuerdan, cuando sus labios se mueven por amor a mí."

(JADÍZ QUDSI)

A través de los libros sagrados revelados a los benditos profetas, Al-láh ha dado a la humanidad los más hermosos nombres con los cuales nombrarlo y alabarlo. Cada nombre es una vibración divina que crea una resonancia conocida en el corazón humano, y a través de esa resonancia el corazón reconoce a Al-láh. Los Nombres Divinos son infinitos, aunque la gente del conocimiento identifica tres mil distintos nombres.

"Mil nombres son conocidos solamente por los ángeles. Otros mil solamente los conocen los profetas. Hay trescientos en la Torah, trescientos en los Salmos, trescientos en el Evangelio, y noventa y nueve en el Sagrado Corán. Un nombre es guardado en secreto por el Señor Todopoderoso. Es llamado el Nombre Supremo significando que ese nombre es únicamente para Él, y permanece escondido con su Esencia".

(SHEIJ MUZZAFER EFENDI, Irshad)

Al-Fátija

Bismilájhi-r-Rajmán ir-Rajím
Al-jamdulil-lajhi Rabbi-l-alamín
Ar-Rajmán ir-Rajím
Máliki iáumid-dín
Iáka na'budu wa iáka nasta'in
Íjhdina s-siráta-l-mustaquím
As-sirata-l-ladhina an 'amta alaijhim
Ghayri-l-magdubi alayjhim
wa la-d-daalin.

Me refugio en Al-láh, el Todo Compasivo,
de la rebelión y negatividad del maligno.
En el nombre de Al-láh, El Más Alto
Quien es tiernamente Compasivo,
infinitamente Misericordioso
Perfectas alabanzas fluyen sólo para Al-láh,
Amante y Sustentador de todos los mundos,
más íntimamente llamado Rajmán y Rajím,
presidiendo magnificentemente en el Día del Despertar Divino.
Oh Señor, te veneramos sólo a Ti y confiamos sólo en Ti.
Revélanos tu camino directo, el camino místico de aquellos que,
por medio de Tu Misericordia,
han recibido y asimilado verdaderamente tu guía sublime.
Aquellos quienes nunca se extravían del camino espiritual
y por lo tanto nunca experimentan tu reverente corrección.

(Sura Fátija, el sura de Apertura del Sagrado Corán, es llamado "la madre del libro", porque contiene el poder espiritual y bendición del Corán completo.)

A través de esta oración, ascendemos místicamente a través de los generosos reinos de revelación con siete pasos de luz —los siete versos de Sura Fátija— que son los siete cielos y los siete niveles del ser. Alcanzando el séptimo plano místico y sellando la confirmación de toda revelación con el clamor profundo "Amín", no podemos durante más tiempo ser conscientes de nuestra existencia individual, porque esto sería idolatría, la elevación de la multiplicidad creada al nivel de Unidad no creada. Triturados en el abrazo todo poderoso del Sura Fátija, permeando con su misterio, chispeando con sus secretos, fluyendo como una primavera curativa con su Agua Viviente, entramos a la Noche de Poder original experimentada por el santo Profeta, el fundador del Corán glorioso en el corazón de la Humanidad —que la bendición infinita del sura Fátija siempre sea con él.

(NUR AL-YERRÁJI, en "Átomo del conocimiento")

 

Salawat

¡Oh nobles creyentes, humilde y constantemente,
soliciten la Bendición Divina para él,
salúdenlo repetidamente con el mayor amor y respeto."
(Sagrado Corán, 33:56)

Salawat son las súplicas de los ángeles y de la humanidad alabando e invocando bendiciones para el Profeta Mujámmad, que sea exaltado a la más alta estación de paz. A través de esta ofrenda atraemos bendiciones hacia nosotros mismos y hacia toda la creación, ya que la creación entera está unida al espíritu de Mujámmad, el Polo Central de Luz en el Corazón del Ser Manifiesto, la Corona de la Creación, y el Océano de Misericordia para todos los mundos. Suplicamos a Al-láh le ofrezca la paz y bendiciones que se originan en la Fuente de Toda Santidad. Cuando mencionamos el sagrado nombre del Profeta invocamos bendiciones hacia él: salalajhú 'alaijhi wa salim, que las bendiciones y la paz estén con él'.

Cuando ofrecemos el Fátija fuera de la oración del salat, comenzamos con el salawat:

Alajhúmma sali 'ala saí-idiná Mujámmad
(Oh Al-láh bendice nuestro maestro Mujámmad.)
Wa 'ala ali Mujámmad
(la familia de Mujámmad,)
wa shbihi wa salim
(y sus compañeros, y derrama en ellos tu paz.)

Servicio

"Ciertamente Al-láh
es suficiente para su siervo."
(Sagrado Corán)

Cuando Al-láh le preguntó a nuestro amado Profeta si prefería ser un Profeta Rey o un Profeta Siervo, él contestó "un profeta siervo". Y colocó la servidumbre antes que ser profeta, por lo que pidió que lo llamáramos Mujámmad Abdujhu wa Rasulujhú, (Mujámmad el Siervo y Mensajero de la Fuente Todo Poderosa), que la paz divina sea siempre con él. Declaró sobre su propia vida, "fajri fajhri, la pobreza es mi orgullo". La Gloria del Universo, el Mensajero de yinns y seres humanos, prefirió la pobreza sobre la riqueza y la servidumbre sobre el dominio. Atribuyó toda la riqueza y dominio a su Señor, no deseando sino Su placer y la salvación de la humanidad. En la noche de su ascensión, en intimidad mística con Al-láh, se le pidió que solicitara cualquier cosa que su corazón deseara. Su apasionada respuesta fue, "mi ummat, mi gente, mi humanidad". Es el supremo intercesor. Su camino es nuestra luz. Por medio de su ejemplo sabemos que la servidumbre es la más alta estación del ser humano.
La raíz de la palabra siervo, abd, significa también venerar y adorar. Es la expresión de nuestro amor infinito y gratitud a nuestro Creador. "El perfecto siervo es el que desaparece en el Maestro", declara Sheij Nur al-Yerráji.

"Todas las estaciones espirituales son
alcanzadas por medio del servicio."
(SHEIJ MU'INUDDIN CHISHTI)

Los sueños

"Así, tu Señor te escogerá y te enseñará
la interpretación de sueños y sucesos."
(Sagrado Corán, 12:6)

Mujámmad el Veraz, que Al-láh lo abrace en la perfecta paz de Su unión, ha manifestado que los sueños espirituales expresan un cuadragésimo o un septuagésimo del poder de la revelación. Los sueños son enviados por la Verdad a los corazones de los derviches para revelar el conocimiento y la guía divina.
Los sueños necesitan la interpretación del Sheij o Califa y no son tomados literalmente, ya que la imagen del sueño es una metáfora divina. Los sueños significativos deben contarse primero al Sheij o a sus representantes y después pueden ser compartidos. Los sueños son regalos para la comunidad entera. Se recomienda que los derviches lleven un diario de sueños.

La enseñanza más íntima en nuestra Orden derviche proviene de los sueños espirituales y su inspirada interpretación. El sheij no considera los sueños como psicológicos o simplemente como liberación de presión; tampoco existe un sistema fijo de simbolismos. Dos derviches fueron con nuestro anterior Gran Sheij y contaron el mismo sueño: subían a un alminar y daban el llamado a la Oración. Al primero, el inspirado intérprete comentó: "Harás una peregrinación. Prepárate". Al segundo, le señaló: "Has tomado algo que no te pertenece, descubre qué es y regrésalo". Antes de tomar la mano, el aspirante comúnmente recibe un sueño significativo de Permiso Divino o, en algunos casos de Insistencia Divina. Después de tomar la mano, usualmente se experimenta un sueño confirmando que la ceremonia fue aceptada por Al-láh. En el contexto de la espiritualidad islámica no se considera que ningún rito es automáticamente efectivo. Antes bien, se debe buscar y esperar signos de Complacencia de Al-láh, El Más Alto.

(NUR AL-YERRAJI, Átomo del conocimiento)

Sagrado Corán

El Sagrado Corán, el libro de luz revelado por Al-láh, el Más Alto, al corazón del Profeta Mujámmad, que la paz esté con él, durante un período de veintitrés años, es el gran océano de conocimiento que sostiene el camino del Islam.
Los Sheijs místicos revelan que hay veintiocho niveles de interpretación del Sagrado Corán y existen tantos significados como existen palabras y letras.
Para el derviche, el sheij es el Corán Viviente. Sentarse en la presencia del Sheij es como leer el Corán.

Como un ojo interior, el corazón se abre a través de la gracia de los Pirs, el derviche es capaz de entender algunos de los más profundos significados del Libro. Rumi ha comparado el Corán con una novia que sólo levanta su velo a quien se ha aproximado a ella con un corazón puro.

El Sagrado Corán habla de sí mismo:

"Esta es una manifestación milagrosa por medio de letras árabes del misterioso Corán Universal, que permanece eternamente inscrito sobre una tabla trascendental infinita."

(Sagrado Corán, 85:21-22)

"Proclama que tu Señor es el Más Generoso, ya que Él escribió sobre tu corazón con el cálamo, revelando a la humanidad lo que nunca habría conocido."

(Sagrado Corán, 96.3-5)

"Primero, revelamos divinamente los luminosos versos del Glorioso Corán durante la noche más sagrada, porque anhelábamos ofrecer eternamente nuestra compasivo Consejo Divino. En esa mística noche, fuera del tiempo, cada faceta de la infinita Sabiduría Divina se manifestó."

(Sagrado Corán, 44:3-4)

"Hemos hecho este Corán Árabe fácil de entender y recordar. ¿Acaso existe un ser humano verdadero que anhele recibir su guía perfecta?"

(Sagrado Corán, 54.32)

"Cuando este Sagrado Corán sea recitado piadosamente, escúchalo con la completa atención de todo tu ser, manteniendo un profundo silencio interno, para poder recibir conscientemente el inconcebible Misterio Divino."

(Sagrado Corán, 7:204)

"Cada Ser que existe es revelado y contenido en el Corán Cósmico."

(Sagrado Corán, 6:38)

Sunna y Jadíz

Sunna es el modo de vida del bendito Profeta Mujámmad, que Al-láh lo exalte y bendiga y derrame Su luz sobre él. El sunna del Profeta es la manifestación viviente de La ilaja ila-láh. Es la expresión de su naturaleza pura y perfecta, en completa sumisión a la Fuente del Amor y cuidado compasivo de la familia humana. Él es perfecto en intención, en pensamiento y acción, y es el modelo luminoso para la humanidad. Su vida es la interpretación del Sagrado Corán. Acercándonos a él nos acercamos a Al-láh, el Más Alto.

El Sunna del Profeta Mujámmad, que la paz esté con él, es preservado en el gran cuerpo del Jadíz —el recuento de su vida y enseñanzas. El Jadíz Qudsi son las palabras de Al-láh, el Más Alto mencionadas al corazón del Profeta —esto las coloca en el nivel del Sagrado Corán.

Nueve Jadíz Qudsi mencionados en Átomo del sol del Conocimiento:

El noble guardián que preserva el océano del significado coránico, el Profeta Mujámmad, que la paz esté con él, proclama: "Cuando Al-láh, El Más Alto, decretó la existencia de la Creación, se comprometió firmemente inscribiendo en su Libro Original, 'Mi Misericordia Divina se extiende infinitamente más allá de mi Juicio Divino'".

El Amado Mujámmad, que la paz esté con él, revela estas palabras directamente del Más Alto: "Mi amor pertenece a aquellos que se aman por Mí, quienes experimentan la intimidad por Mí, quienes derraman bondad por Mi amor, quienes se visitan gozosamente por Mi amor."

Mientras señala tres veces su noble corazón, el glorioso Sello de los Mensajeros proclama: "¡La verdadera religión está aquí!"

El Presidente del Parlamento de los Profetas pronuncia: "Nadie se convierte en verdadero creyente de la Religión Universal hasta que desea para sus hermanas y hermanos exactamente lo que desean para ellos mismos."

Revela la Misericordia de Todos los Mundos, que la paz esté con él: "Cada repetición de alabanza —cada Subjhan Al-láh, cada Al-jamduliláh, cada Al-láh Jhú Ákbar, y cada La ilaja ila-láh— es una forma suprema de entrega piadosa."

El noble portador del Glorioso Corán recita estas palabras directamente del Revelador del Corán: "Oh, mis siervos. No Me permito a Mí mismo ni un sólo acto de compulsión, así, tampoco es permisible entre ustedes ninguna compulsión de cualquier tipo."

Aconseja el Amigo de todos los espíritus, que la paz esté con él: "Abandona inmediatamente lo que te haga dudar, y abraza con todo tu corazón lo que te libera genuinamente de la duda."

El Amado íntimo de Al-láh revela estas sorprendentes palabras directamente de su preciosísimo Señor: "Cuando amo intensamente a uno de Mis siervos, Me convierto en el oído con el que escucha, el ojo con el que mira, las manos con las que toca, y los pies con los que camina. Si tal siervo solicita algo de Mí, se lo concedo inmediatamente."

El Intelecto Universal y Luz Primera, que la paz esté con él, afirma estas palabras directamente de la Fuente del Universo: "Me manifiesto de la manera en que cada ser consciente espera que Me manifieste."

El Islam Universal: los cinco pilares. Sharíah

El Islam Universal es el nombre inspirado al Sheij Nur al-Yerráji para describir la generosidad, la inmensa apertura y universalidad del camino del Islam. El Islam es la sumisión a la Fuente del Amor, consciencia sumergiéndose en la Fuente y emergiendo como amor puro, movido sólo por la Voluntad Divina y ungido con los hermosos atributos del Amado. El Sagrado Corán reconoce cinco pilares, o apoyos fundamentales del camino universal. Observando estos cinco pilares, y absteniéndose de lo que no es placentero para Al-láh, se honra la ley divina o sharíah del Profeta Mujámmad, que Al-láh derrame sobre él su paz radiante.

El corazón de este gran camino, el primer pilar, es despertar en la "Pura Unidad del Ser", wajhdat al wuyud. Al-láh el más alto revela: La ilaja ila-láh, como la afirmación esencial de la Unidad, y la complementa con: Mujámmad RasulAl-láh, la humanidad es su manifestación perfecta. El derviche afirma esta verdad a través del dhikr y del tasbih.

Desbordada con el infinito amor de La ilaja ila-láh, la humanidad se postra en continua oración ante su Creador. Esta oración encuentra su expresión en el salat, el ciclo de las cinco oraciones diarias.

Llenos de la gratitud de La ilaja ila-láh, los seres humanos anhelan compartir con todos los seres la generosidad depositada en ellos por el Generoso. Esto se manifiesta compartiendo una porción de los ingresos ganados legítimamente con los necesitados, y si esto no es posible, ofreciendo una ayuda directa. Una amorosa sonrisa se cuenta como una ofrenda caritativa.

Llamando a la Cercanía Divina a través de La ilaja ila-láh, el derviche ayuna del ser limitado y festeja sólo en el Amor Divino. Nuestra celebración del noble mes de Ramadán —abstención de comida y bebida durante el día, y en la noche inmersión en las prolongadas oraciones Tarawi— personifica bellamente nuestro ardiente amor por Al-láh.

Guiados íntimamente por la sabiduría de La ilaja ila-láh, el derviche se embarca en la peregrinación de la vida a través del resplandeciente regreso divino a la Fuente del Amor. Una vez en nuestra vida somos llamados a la ciudad sagrada de Mecca para circular alrededor de la Kaaba, celebrando y dando gracias por la guía de Al-láh a la humanidad, revelada a través de la corriente de los espíritus proféticos, comenzando con Adán y culminando con el Sello de la Profecía, Mujámmad, el Glorioso, que la paz esté con él y toda la comunidad de Mensajeros.

Taríqa

La Taríqa es el camino de retorno a nuestra Fuente a través del regreso a nuestro propio corazón. La Taríqa nos invita a entrar a nuestro corazón y encontrar ahí a nuestro Señor, Al-láh, el Amado Amor. Este es el Tesoro Escondido, la meta y esencia de la vida, la perla invaluable. Empero, el viaje para llegar es arduo. Es necesario ser Guerreros Sagrados del Amor cuando combatamos los dominios del yo limitado, del yo biológico, del yo psicológico, del yo sobreviviente, el cual ha proyectado formas ilusorias de ver y responder a la experiencia de vida.
Estos nudos de negatividad deben ser desenmascarados, confrontados y disipados por la espada de luz otorgada al derviche al tomar la mano -la ilaja ila-láh Mujámmad RasulAl-láh, empuñado con la compasión y amor de Bismiláh ir-Rajmán ir-Rajím. Algunas veces podemos llegar a sentirnos desconcertados por la intensidad de la negatividad y distorsión proyectadas por el yo limitado, y debemos cuidarnos de tomar esto como real. El antídoto es la ilaja ila-láh Mujámmad RasulAl-láh —conociendo y afirmando el resplandor y la belleza de nuestro propio espíritu, inseparable del resplandor de la Única Realidad— "resplandeciente, bienaventurada unidad del Ser puro".

La Taríqa es el bendito camino del Profeta Mujámmad, que Al-láh derrame Su paz sobre él y su noble comunidad.

La Taríqa es la sagrada comunidad de la humanidad concentrada alrededor de un Sheij viviente.
La Taríqa es la unión con un Sheij viviente que nos conecta a la gran familia de Amigos de Al-láh.
La Taríqa es la vida del corazón.
La Taríqa es ayunar del yo limitado y celebrar la Verdad Única.
La Taríqa es morir antes de morir y resucitar antes de la resurrección.
La Taríqa es convertirse en niño y entrar al Paraíso con toda la humanidad.
La Taríqa es la comunidad universal de hermanas y hermanos.
La Taríqa es la gran boda de todos los espíritus con el Amado.
La Taríqa es desaparecer dentro de Al-láh y reaparecer con los hermosos atributos de Al-láh.
La Taríqa es el otro.
La Taríqa es alimentar al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, y regocijar al abatido.
La Taríqa es la oración constante y la alabanza constante al Único. La Taríqa es el perdón universal.
La Taríqa es abandonarse al Amor, es la sumisión pura sólo ante Al-láh.

Vida comunitaria y adab

Proclama el tierno Intercesor quien ha llorado toda la noche por el perdón de su comunidad espiritual:

"Nunca te alejes del otro o lastimes al otro,
aún en el más mínimo grado."
(JADÍZ)

La comunidad espiritual es uno de los más grandes regalos divinos. Jadrat-i Pir Nureddín Yerráji decía que sus derviches eran como vino de uvas machacadas juntas, mezclando todas sus cualidades y convirtiéndose en un cuerpo místico. La unión de tales espíritus trasciende el tiempo y el espacio. Más allá de nuestra conciencia, estamos en comunidad, armonizando, aconsejando y ayudándonos. Estamos revelando, ascendiendo, orando y alabando juntos a Al-láh. Como un cuerpo, giramos con el corazón de la Humanidad, vertiendo, vertiendo el amor de Al-láh.

La conciencia perfecta, amor y alegre sensibilidad que extendemos a todos los seres se llama adab. Aprendemos el adab a los pies del Sheij por medio de la presencia consciente, atención a su enseñanza y nuestro servicio gozoso. El Profeta Mujámmad, el propietario de las formas perfectas, que la paz esté con él, decía que la religión es el perfeccionamiento del carácter y adab, permitiendo a la radiante naturaleza del corazón humano iluminar todos los pensamientos, intenciones y acciones.

Nuestro camino tiene la sobriedad del profundo compromiso con el camino universal del Profeta Mujámmad y la libertad e intoxicación de los amantes gozosos en el abrazo del Amado.
El adab que dirigimos hacia los demás es nuestro adab hacia Al-láh. Permitiendo ser a cada uno, permitimos que se revele la Verdad Viviente.
El adab maduro nunca se endurece con reglas fijas o en la corrección de otros.

Conocimiento y Amor

Al-láh, El Más Alto, ha revelado a la humanidad esta oración a través del corazón del Profeta Mujámmad; iletrado en instrucción humana e instruido sólo por Al-láh:"Oh, Señor Precioso, incrementa y asciéndeme en estados espirituales y conocimiento místico."

Nuestra vida de derviches es como la espontánea afirmación de un niño acerca del amor de Al-láh y una búsqueda incesante para incrementar nuestro conocimiento del Ser de Al-láh. Amor y conocimiento son las dos alas del derviche. El Amor enciende nuestro deseo de conocer a Al-láh y el conocimiento incrementa la profundidad de nuestro amor. El amor y el conocimiento en realidad son uno. El amor es el corazón esencial de la existencia, y el conocimiento es el prisma de realización de esta existencia. El amor crece eternamente más y más profundo e inmenso, en tanto que el conocimiento es continuamente removido, cambiado y formado de nuevo.

El verdadero conocimiento llega a nuestro corazón directamente de Al-láh. El corazón del derviche es un libro abierto cuyas páginas están inscritas por la Pluma Divina. Busca el conocimiento ahí, a través de abrir tu corazón al Sheij. Busca el conocimiento ahí, a través de tu tesbih y del salat, por medio de tu meditación y práctica de generosidad desinteresada. Así, los significados profundos del Corán, del Jadíz y de los libros místicos llegarán a ti. Entonces, serás capaz de leer el libro de la Creación y los libros de todos los corazones humanos. Comprenderás la verdad de las palabras del Profeta: "Conócete a ti mismo y conocerás a tu Señor".

Estudio

El conocimiento del Sheij Nur así como del Sheij Muzaffer sobre el misticismo islámico era muy completo. Sheij Nur estimulaba la búsqueda intelectual. Como explicaba a los derviches en la Masjid al-Farah: "Muzafer Efendi decía que el regalo más importante que un ser humano tiene es el intelecto, ya que si no tienes claro cómo son las cosas, podrías tener una devoción extraviada". El estudio de los escritos del Sheij Nur es sumamente recomendable, así como los del Sheij Muzaffer, Mujáieddín Ibn al-Arabi, Mevlana Yelaluddín Rumi, Rabi'a al-Adawía y de otros grandes amigos de Al-láh, que Al-láh, el Más Alto enaltezca sus espíritus.

Libros

Libros del Sheij Nur al-Yerráji (Lex Hixon):

Átomo del sol del Conocimiento
•Corazón del Corán
Meditación sufí

Libros del Sheij Muzaffer Ashki al-Yerráji:

El amor es el vino
•La develación del amor
La bendita Virgen María
•Irshad
Los noventa y nueve Nombres de Al-láh
•El adorno de los corazones
El jardín de los derviches
Luces de los corazones (próximamente)